domingo, 31 de agosto de 2014
Y me hizo feliz...
Jamás me imaginé que una persona podía llegar a cambiarme tanto. Nunca pensé que serías tú esa persona que tanto me enseñaría. Contigo aprendí que nunca es tarde para volver a soñar. Enamorarse, ilusionarse es tan bello y forma parte del pecado y la manzana...
Me diste más de una razón para creer en mí, y gracias a ello hoy soy quien soy.
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Reflexiones
miércoles, 27 de agosto de 2014
Correspondencia ajena I
Emisor: Chica/chico con un trastorno alimenticio. Receptor: La enfermedad.
Maldita bulimia. Aunque te parezca mentira me estoy dirigiendo a ti, aunque me parezca mentira te estoy dedicando algunas palabras. Sé que no debería invertir más de mi tiempo en ti, pero quería que supieras todo lo que me haces sentir...
Maldigo el momento en el que me añadiste a tu lista de víctimas, maldigo el momento en el que me dejé influenciar por todos los estereotipos que esta sociedad marca.
A día de hoy, tras más de seis meses a tu lado, sigo sin entender a que se debe ese ahogo que se apodera de mí cuando un trozo de comida entra en mi boca. Desde el primer día que te conocí, me acompañas a todas y cada una de mis visitas al baño, y me persuades hasta que vuelvo a introducirme mis destrozados dedos hasta la campanilla.
Mi baja autoestima y tú me deterioráis por dentro y por fuera, necesito superar este maldito obstáculo que me atormenta. Necesito comer sin tener ese sentimiento de culpabilidad recorriendo hasta el último rincón de mi odiado cuerpo, necesito ser una chica normal con problemas normales de adolescente. Necesito olvidarme del amargo sabor que dejan todos los vómitos en mi boca y no sentir más ese ardor por mi esófago.
Déjame decirte que estoy cansada de escuchar los agonizantes llantos de mi madre noche tras noche, no deseo que sufra más por nosotras. Necesito que te vayas de mi lado y que me dejes ser feliz. Mi corrompida boca pide auxilio en silencio, y espero que tú seas valiente para alejarte de mí.
Atentamente, una chica destrozada por tu culpa...
Entérate de que se trata Correspondencia ajena aquí.
domingo, 24 de agosto de 2014
La cabeza alta, y la falda bien corta.
Como de costumbre, se calzó sus tacones. Salió a la calle pisando fuerte, aparentando ser resistente. Cada una de sus sonrisas escondía las lágrimas que había derramado la noche anterior recordando sus últimas palabras. Nadie le advirtió de que el amor sería así... Las películas Disney habían hecho estrago en su mente, y viernes tras viernes salía a la calle con la esperanza de encontrar su príncipe azul.
Daba una calada a su cigarrillo para que su imagen de chica mala no se desmoronase. Trataba de aparentar que todo le daba igual, pero sabía que cuando se lo volviese a encontrar todos y cada uno de los recuerdos vividos azotarían su mente, y le sacarían una de sus sonrisas tontas...
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Fragmentos
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