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sábado, 7 de febrero de 2015

No me basta...

  Perdóname por llegar impuntual a tu playa y sin saber que decir. La maldita arena se me mete en los zapatos y me confunde aún más. El embriagador aroma de tu cuerpo se me adentra en las fosas nasales y me embota los sentidos, y me desorienta de más. Además no puedo despreciar el sonido de tu risa, que cosquillea mis tímpanos y adormece mi conciencia, y me aturde sin más. Tampoco puedo escapar a tu mirada, que me ancla en la miel de tus ojos volviéndome a desconcertar. Y si me acarician tus manos, ya no puedo hacer nada más...
  Y vuelvo a pedirte que me perdones por llegar tarde, por no saber si quiera musitar ese te quiero que tanto necesitamos oír...

jueves, 4 de diciembre de 2014

Losing his mind on a tiny error...

 La sopa fría, la nevera medio vacía. El sabor a lágrimas y nicotina afincado en sus papilas gustativas. Bajo las sábanas, las telarañas se apoderan del que fue su rincón.
 Se lo llevó todo tras su partida, pero se dejó atrás su recuerdo. Se llevó el cenicero, pero se olvidó aquellas colillas con la marca de su labial borgoña. Se llevó el bote de su perfume favorito, pero no se acordó de eliminar su esencia de su mente.
 Se fue y se llevó tanto... Sólo dejó un recuerdo amargo que le destroza el corazón. Y no la culpa. Porque la quiso, porque se quisieron. Y aquí está ahora, ahogando sus sentimientos, rasgando sus palabras mientras se muerde sus labios agrietados...

PD: siento no haber podido publicar este fin de semana, he estado bastante liada. Contadme si os ha gustado este mini relato y si os apetecería que hiciese algunas entradas especiales para estas fechas, tal vez me una al Calendario de Adviento del blog de Chez Lolita.

martes, 25 de noviembre de 2014

Que nadie corte tus alas...

Sus nocivos besos provocaban ardor en tus labios. Sus mentiras quemaban tus oídos y dañaban tu corazón. Sus palabras arañaban tu alma sin compasión...
Con cada uno de sus golpes te destrozaba. Fuiste prisionera de tu casa, rezabas en silencio para que por favor aquella noche no te pegara. Escondías tus moratones bajo varias capas de maquillaje para que tus hijos no se preocupasen por ti. Te avergonzaba salir a la calle cogidos de la mano, aparentando ser feliz. Pero por fin llegó el día en el que decidiste ganar la batalla, alzaste tu voz y dijiste BASTA.
25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Sin pausa, pero sin prisa.

 El frío le cala hasta el último hueso, tiene la sensación de estar andando descalza sobre el asfalto. El álgido aire que entra por su boca le pincha en los pulmones. El bullicio de la gente le molesta, el ruido de los coches la confunde. Ni siquiera el vaso de café que lleva en las manos le da sensación de calor. Además, ni siquiera el sabor de ese café le gusta. Los suyos eran los mejores, sabía la cantidad exacta de azúcar que debía echarle para crear el mejor café solo que había probado nunca. Desde entonces ese liquiducho negro le repugna. Trata de crear figuras con el vaho que sale de su boca, intenta pensar en otra cosa. Sin querer queriendo se enganchó a él; sin querer pero, a la vez queriendo, se enamoró. ¿Por qué en los cuentos de princesas nunca dicen que el amor es un asco? ¿Por qué nunca cuentan cómo acaba todo realmente? Y es que su corazón no tiene la sensación de estar feliz ni de estar comiendo perdices... A decir verdad, no tiene muy claro si su corazón continúa sintiendo. Con el olvido es con quien se quiere encontrar, necesita no añorar más aquella realidad.


domingo, 26 de octubre de 2014

Y me quedó el amargo sabor del último café.

   Por odio o por rencor, hacemos daño a los demás. Por amor o por diversión somos capaces de recorrernos medio mundo. Por orgullo o tozudez, dejamos que se marchen los que más nos importan. Por miedo o por placer nos escondemos bajo unas sábanas. Por locura o qué sé yo, nos dejamos llevar por nuestros deseos y sin freno vamos en su búsqueda. Porque una cosa está clara, los humanos actuamos movidos por dos cosas: o vamos en busca del placer o huimos del dolor. Y yo elegí lo segundo, porque me resultó más fácil alejarme de ti que seguir enganchada a una droga que poco a poco me aniquilaba. Porque cuando trataba de encontrar el control, tú me lo impedías. Porque cada beso era más nocivo que el anterior. Porque quería quererte, pero no debía...
- ¿Me quieres? - dijo.
- Te quise, pero era demasiado complicado...

martes, 7 de octubre de 2014

Cada vez que intento olvidarte, tú sigues en mi mente.

Para encontrarme, búscame. Indaga entre tus recuerdos, sálvame del naufragio que me supone tu olvido. Piensa en aquellas noches, en las estrellas que observamos; recuerda el aroma de mi perfume que tanto te gustaba.  Revive el sabor de los besos que nos regalamos, piensa en el tacto de mis manos que tantas veces se enredaron en tu pelo. Escucha las canciones que de vez en cuando cantamos, esas que tanto significaron. Relee las palabras que me escribías, aquellas en las que decías lo mucho que me querías. Vuelve a sentir aquello que sentimos un día, ese algo que nos hizo felices por algún motivo que nuestra razón no alcanzaba comprender. Acuérdate de ese día en que todo eso se nos fue de las manos, y llegó a su fin.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Cuando sobran las palabras.

Sus miradas se enredaron como una maraña de hilos. Ninguno dijo nada, ninguno supo qué decir. El silencio se adueñó del momento, mientras ambos deseaban que sus labios se rozasen. Callaron para ocultar su desesperanza y el dolor causado con el último adiós...
Ella añoraba el sonido de su risa, él echaba de menos perderse en el negro de sus ojos. Cada recuerdo guardado en sus mentes se revivió en ese mismo instante, apoderándose de su ser.
Ella no sabía si recriminarle que se marchase así, sin más, sin darle una explicación sobre lo de su traslado. El tiempo le había demostrado que la distancia no hace el olvido.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Cuando el olvido se hace eterno.

Su recuerdo sigue pegado en tu almohada. Cada lágrima que se resbala por tu cara te escuece más que la anterior, sin dejar cicatrizar las heridas de tu corazón. Buscas angustiado su perfume en cada rincón de tu malgastado colchón. Tu habitación, ya vacía de recuerdos de vuestro amor, está más inhóspita que nunca. El olor a cigarrillo se ha afincado en tus cortinas, amarillentas como tus dientes a causa de la nicotina. Vas en un tren descontrolado hacia la locura, donde tu única compañía será su recuerdo y tu agonía.

domingo, 24 de agosto de 2014

La cabeza alta, y la falda bien corta.


Como de costumbre, se calzó sus tacones. Salió a la calle pisando fuerte, aparentando ser resistente. Cada una de sus sonrisas escondía las lágrimas que había derramado la noche anterior recordando sus últimas palabras. Nadie le advirtió de que el amor sería así... Las películas Disney habían hecho estrago en su mente, y viernes tras viernes salía a la calle con la esperanza de encontrar su príncipe azul.
Daba una calada a su cigarrillo para que su imagen de chica mala no se desmoronase. Trataba de aparentar que todo le daba igual, pero sabía que cuando se lo volviese a encontrar todos y cada uno de los recuerdos vividos azotarían su mente, y le sacarían una de sus sonrisas tontas...